
Intensa búsqueda de una adolescente en Corrientes
Iara Ayelén Duprat (17) desapareció en Curuzú Cuatiá, en el sur de la provincia. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, impulsó la búsqueda en sus redes sociales y se emitió Alerta Sofía.
Se intensifica la búsqueda de una adolescente de 17 años en Corrientes. Desde el viernes se la busca en Curuzú Cuatiá, localidad del sur de la provincia, y este sábado el Ministerio de Seguridad de la Nación emitió la Alerta Sofía para extender la pesquisa a todo el país. La propia ministra Alejandra Monteoliva difundió los datos de la joven a través de sus redes sociales.
Se trata de Iara Ayelén Duprat, también conocida como “Kiara”. Fue vista por última vez el viernes en Curuzú Cuatiá, donde reside. Ante el pedido del Ministerio Público de Corrientes, interviene el Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas.
Según los datos oficiales, nació el 7 de septiembre de 2008. Tiene contextura robusta, mide aproximadamente 1,55 metros, cabello corto (hasta los hombros) de color negro azulado, tez blanca y ojos verdes. Presenta un tatuaje en una de sus manos con la inscripción “Dalil” y figuras de mariposas, otro en las costillas con el nombre “Mauricio” y uno más con el nombre “Bryan”.

La ministra Monteoliva pidió a quien tenga información que se comunique a la línea 134. Las autoridades provinciales también solicitaron contactar a la Comisaría de la Mujer y el Menor de Curuzú Cuatiá (3794-504628), a la dependencia policial más cercana, al 911 (en la ciudad de Corrientes) o al 101 (en el interior).
En la noche del sábado, Alejandra, madre de Iara, declaró a TN que su hija la llamó, pero la comunicación se cortó: “Me llamó, pero cuando atendí se cortó la llamada. Ella cortó la llamada. Me llamó para que la fuera a buscar, pero cuando le pedí que me mandara su ubicación se cortó la llamada”.
Agregó que Iara mantenía una relación de pareja con un camionero de 37 años, quien se encuentra demorado en Yofre. Según la madre, la joven iba a dirigirse a Yofré (a unos 70 km de Curuzú Cuatiá), pero el hombre no quería y pretendía llevársela a Brasil.